Erika さんのプロフィールLa Casita De La Brujaフォトブログリスト ツール ヘルプ

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2008/04/09

Obrigado Portugal

Esta Semana Santa estuve en Portugal y me quedé encantada.

 

Sinceramente me lleve una grata sorpresa, ya que me pareció un país encantador lleno de rincones muy especiales. Es curioso como estando tan cerca, en algunas cosas, sea tan distinto al nuestro.

 

Cuando conté que me marchaba tuve opiniones de todos los gustos, ya que hay mucha gente que me dijo que me encantaría, pero también hubo gente que dijo que era un país que no les llamaba la atención. Ahora se que estos últimos dicen eso porque no lo conocen, o porque al tenerlo tan cercano no lo aprecian tanto o no lo ven como un viaje tan importante. Pero para mí, ha sido inolvidable.

 

¿La ruta? No nos ha faltado nada:

-          Bragança

-          Oporto

-          Vila Nova de Gaia

-          Coimbra

-          Leiria

-          Batalha

-          Alcobaça

-          Óbidos

-          Lisboa

-          Sintra

-          Évora

-          Portalegre

-          Marvão

 

Como en todos mis viajes, podría enumerar muchísimas cosas especiales: un hotel de lujo en una calle no de tan lujo, cenar una hamburguesa sin pan en un café llamado Java, una vista nocturna de Oporto, subir tantos escalones que las piernas te flaqueen (y sabiendo que luego tienes que bajar), meterte en un rastrillo que resulta ser únicamente de aves, montarse un banquete en el asiento trasero del coche bajo la lluvia intensa, la habitación de hotel más pequeña del mundo, una vista del Tajo atravesado por el puente del 25 de Abril que bien parece más el mar que el débil hilo que atraviesa la ciudad de Toledo, encontrarte como en un cuento de brujas entre la niebla de Sintra que hacía de su Palacio algo tétrico en un lugar de colorido y alegre, ver las murallas mejor conservadas y un castillo cada menos de 100km...

 

Como siempre, cosas especiales por lo que son y cosas especiales por lo que fueron para nosotros y que nadie más podrá apreciar. Si tuviera que quedarme con una sola cosa concreta no podría hacerlo, salvo con la compañía. Pero como eso no podréis tenerlo os dejo mis cinco recomendaciones que no debéis perderos si tenéis el placer de viajar a Portugal.

 

1. La ciudad de Lisboa, con todas sus plazas, su vista del Tajo y sus edificios, encabezados por la Torre de Belém y el Monasterio Dos Jerónimos, en el mismo barrio.

Torre de Belém (Lisboa)Puente del 25 de Abril (Lisboa)

 

2. El barrio de la Ribeira de Oporto, con la imponente imagen del Puente Dom Luis I que conduce a Vila Nova de Gaia y las inolvidables vistas de las dos orillas del río iluminadas al anochecer.

Puente Dom Luis I de OportoVista nocturna de Oporto desde Vila Nova

 

3. El Parque y Palacio da Pena de Sintra, con sus colorines y todos sus detalles. Probablemente precioso en un día soleado (ya que dicen que las vistas son espectaculares), pero con mucho encanto también bajo la pesada niebla y la lluvia.

Palacio da Pena de Sintra

 

4. El pequeño pueblo de Óbidos: apenas una decena de casitas blancas y un pequeño castillo protegidos por una imponente muralla en lo alto de un cerro.

5. El pequeño pueblo de Marvão: similar al anterior, un altísimo cerro y unas fuertes murallas que protegen un castillo y las cuatro casas colindantes a él. Vistas espectaculares ya que, además, a un lado se tiene Portugal bajo los pies y al otro ya España.

DSCN6373     DSCN7037

 

Me queda pendiente en otra ocasión conocer el Algarve, contemplar las vistas de Sintra en un día soleado, beberme un vino de Oporto en una terraza del Cais da Ribeira (aunque por supuesto me lo he traído a casa y es delicioso) y escuchar un espectáculo en una casa de fados de la ciudad lisboeta.

 

Tierra de vinos, murallas y castillos, que me ha fascinado mucho más de lo que esperaba y, precisamente por estar tan cerca, se que no pasará mucho tiempo antes de que regrese para disfrutar de nuevo de ella.

 

Obrigado Portugal.

 

Más fotos en: http://picasaweb.google.com/viajePortugal

 

2008/03/04

El Niño Con El Pijama de Rayas

 

 niño_rayas
 
Si te deja indiferente, es que en tu caja torácica falta algo.
 
2007/12/19

La Leyenda de Molly Malone

Existe una leyenda irlandesa que relata la historia de Molly Malone, que era una joven que se paseaba por las tortuosas calles del viejo Dublín empujando su carrito mientras pregonaba “¡¡Mejillones y Berberechos frescos!!”. Todos los vecinos del barrio portuario la adoraban y estimaban mucho, puesto que ella y toda su familia se habían dedicado desde siempre a la venta de pescado fresco. Además era una joven de singular belleza y las malas lenguas aseguran que, de noche, la joven vendía algo más que pescado...

 

Según cuentan, un día Molly murió de fiebres en mitad de la calle ante la mirada atónita de sus vecinos que no pudieron hacer nada por librarla de aquella triste muerte. Y fue este prematuro final el que convirtió a Molly Malone en leyenda y la ha mantenido viva en los corazones de todos los habitantes de la ciudad. Su estatua de Grafton St. y la canción compuesta por James Yorkston, que relata su leyenda y que se conoce como el himno no oficial dublinés, la han convertido en la habitante más famosa de Dublín.

 

Cuentan los irlandeses que, trescientos años después, el fantasma de Molly Malone aún se pasea por las calles de Dublín y que en las noches con niebla aún puede oírse el rechinar de las ruedas de su carro…

 

Estatua de Molly Malone

 

In Dublin's fair city,
'where the girls are so pretty,
'I first set my eyes on sweet Molly Malone,
'As she wheeled her wheel-barrow,
'Through streets broad and narrow,
'Crying, "Cockles and mussels, alive alive oh!"

'"Alive-a-live-oh,
'Alive-a-live-oh",
'Crying "Cockles and mussels, alive alive oh".

'She was a fishmonger,
'And sure 'twas no wonder,
'For so were her father and mother before,
'And they both wheeled their barrow,
'Through streets broad and narrow,
'Crying, "Cockles and mussels, alive, alive oh!"

(chorus)

'Now I was a Rover,
'And sailed the seas over,
'So I bid my farewell to sweet Molly Malone.
'And as I was sailing,
'The wild wind was wailing,
'Crying, "Cockles and mussels, alive, alive oh!"

(chorus)

'She died of a fever,
'And no one could save her,
'And that was the end of sweet Molly Malone.
'Now her ghost wheels her barrow,
'Through streets broad and narrow,
'Crying, "Cockles and mussels, alive, alive oh!"

(chorus)

 

2007/12/16

Última parada, Irlanda

Hace una semana ya que tuve el placer de estar en Dublín y ya tengo ganas de volver otra vez.

 

Cierto es que no tiene buen clima, que llueve cada dos por tres (¡y cuando menos te lo esperas!), que hace un frío que te hiela hasta los dedos de los pies y que, como bien presumen los irlandeses, en un mismo día tienen las cuatro estaciones. Pero si te conciencias de ello, por lo demás la ciudad es encantadora.

 

Encantadora la ciudad y encantadora su gente, cosa que se puede comprobar cuando sales a tomar una cerveza y escuchar música en vivo a uno de sus cientos de bares. No puedes decir que conoces Dublín si no conoces su marcha nocturna. Y aunque cierren los bares a las tres (a las once los domingos y entre semana) no importa porque, como desde las cinco de la tarde ya puedes salir a emborracharte de deliciosa cerveza Guinness, a las doce de la noche ya te sientes como si fueran las tres o cuatro de la mañana.

 

Pintas de Guinness     El Temple Bar

Pero Dublín no es solo Guinness y bares, de hecho es de las pocas ciudades que puede presumir de tener más de una catedral, aunque personalmente me quedo con la de San Patricio en la cual por cierto, y volviendo al tema, existe una estatua del propio señor Guinness en agradecimiento a su ayuda prestada.

Y además de ser una ciudad preciosa, tuve la suerte de conocerla en pleno mes de diciembre y, si sois de esos que enloquecen con las luces, los regalos y cortilandia cuando llega la navidad, no podéis perderos el espiritu navideño que gastan estos irlandeses...

 

Custom House de noche

 

Ahora mismo tengo un catarrazo de los de mantita y leche caliente con miel pero, en cuanto me olvide del frío y la tos, pensaré en mi próximo viaje a las tierras irlandesas. Y es que da igual el frío y la lluvia, porque estando en la ciudad de Dublín siempre podrás resguardarte del mal tiempo en un encantador pub y compartir una ronda de cervezas como si de cualquier irlandés te tratases. Y es que como dice el refrán: Dios inventó el alcohol para que los irlandeses no dominaran el mundo.

 

Mas imágenes en:http://picasaweb.google.com/viajeDublin07 

 

 
2007/10/22

Hoy No Me Puedo Levantar

... y no me refiero a que este enferma o muy vaga (cosa que también me ocurre mucho ultimamente, dado que en este momento no hago otra cosa que el proyecto de final de carrera), no, no, no, me refiero al musical de Nacho Cano que fui a ver la semana pasada al Teatro Movistar (muy desafortunado nombre por cierto).
 
Para los que aún no habéis ido a verlo ¡tengo que recomendároslo sin duda! Y es que si vais a verlo disfrutaréis de música, risas, diversión... pero también de una fantástica historia, drama, lágrimas... porque es que este musical ¡lo tiene todo! Y si necesitáis más alicientes, también disfrutaréis de machos y hembras semi desnudos, cuyos cuerpos deberían estar prohibidos para los ojos de los humildes mortales que allí nos encontrábamos. Y mucho más si disfrutas de esta visión en primera fila... ¡madre mía me estoy mareando de recordarlo!
 
En cuanto a la compañía, ÉL disfrutó mucho repitiendo y sabiendo ya lo que iba a ocurrir, como de costumbre, y viendo como YO y AQUELLOS QUE NOS INVITARON quedábamos fascinados con la historia y sorprendidos por el desenlace de los acontecimientos.
 
Lo mejor del teatro y de un concierto fusionados en una historia mágica que no deja a nadie indiferente. Sin duda una de las mejores experiencias que he tenido.

HoyNoMePuedoLevantar

 
¡Date prisa que se acaba!
 
 
2007/07/12

Tierras Galaicas

Hace unos días estuve visitando a las meigas y volví completamente hechizada. Tal vez solo fuera por la compañía, o por los olores, o por los sabores, o por esos sobrecogedores paisajes que siempre quedarán en mi recuerdo.  

Tal vez fuera todo eso, o tal vez solo el embrujo de las meigas que, deseosas de compañía, embrujan los corazones de todos aquellos que visitan su tierra.  

No puedo traeros los olores, ni los sabores y mucho menos la compañía. Para descubrir todo eso tendréis que ir vosotros mismos. Pero si puedo mostraros algunos de esos lugares que hicieron que mi corazón latiese más rápido y más lento a la vez. Y así podréis juzgar vosotros mismos si tan solo sufro de un simple hechizo o realmente sus rincones son tan fascinantes como una humilde servidora cree.

Y si pasais por alli acercaros tambien por la preciosa villa de Cudillero que, aunque asturiana, bien podría ser escenario de un cuento de hadas y, por supuesto, de brujas.  

Visitad las tierras galaicas y, de paso, si encontráis mi trocito de alma pérdida dadle recuerdos hasta que vuelva a buscarla.

Más imágenes en http://picasaweb.google.com/erika83

2007/04/05

Loca

Se despertó sobresaltada, dentro de un pequeño cubículo de paredes blancas acolchadas. Llevaba una camisa de fuerza que, por algún motivo, no tenía abrochada, pero al verse con ella volvió a la realidad y recordó donde se encontraba.

Diez años antes, cuando decidió internarse voluntariamente en un psiquiátrico, nadie podía comprenderlo. Era una muchacha feliz, sana y sin ningún tipo de problemas. Por eso su familia no podía concebir que, de repente, ella tomase esa descabellada decisión. Cierto es que últimamente actuaba de modo más extraño y andaba más distraída que de costumbre, pero nada que fuera indicativo de un problema mental.  

Cuando le preguntaron los motivos de su ingreso ella solo contestó: “Es que me ha vuelto loca”.  

Cada día, tras despertar de un sueño en el que sus locuras aun seguían vivas, se incorporaba en la cama en la que había dormido casi un tercio de las noches de su vida, miraba el cielo a través de los barrotes de su ventana “como si realmente le interesase el tiempo que hacía fuera” y se sentaba sonriente en el centro de aquel cuarto impoluto a la espera de su visita diaria. A continuación, se abría la puerta y un doctor ataviado con una impecable bata blanca entraba a través de ella para hacerle una única pregunta, la que podría ser la llave para salir de allí:  

“¿Sigues estando loca?”.  

Solo debía contestar “no” y podría irse a casa, pero su respuesta siempre era: “¡Igual que el primer día!”.  

Le conoció hacía ya once años y, en aquel momento, su vida era tranquila, organizada, responsable. Aburrida. Pero cuando estaban juntos era como si tuvieran quince años, la palabra cordura no existía y nada se les ponía por delante a la hora de estar juntos. No existía encuentro, viaje o cualquier otra locura que se les ocurriese que no llevasen a cabo. Ellos mismos se sorprendían de lo que eran capaces de hacer, jamás en su vida habían pensado que aquello les pasaría. Pero era real y no podían evitarlo.  

En ese caso, cualquiera pensaría que la locura sería temporal y que una vez el tiempo pasase se terminarían relajando y convirtiendo en una pareja normal. Pero no fue así, contra todo pronóstico, cada vez se entendían más, cada vez se deseaban más y cuanto más aumentaba su deseo, más aumentaba su locura.  

Pasado el año más increíble de sus vidas, un día al despertarse abrazados se dieron cuenta de lo locos que estaban el uno por el otro. Siempre lo habían sabido, pero ese día comprendieron que era imposible estarlo aun más y que no les quedaba ninguna locura por realizar, salvo la de reconocer ante todos que estaban enfermos de quererse.  

Se internó en el psiquiátrico y no volvió a verle nunca más, sus corazones y sus mentes no habrían soportado ni un día más juntos. Pero jamás se olvidaría de él y sabía que el tampoco podría olvidarla, porque ni siquiera el tiempo y la distancia podrían calmar aquel loco deseo.  

Y vivió por siempre loca…  

Porque solo los locos saben disfrutar de la vida.

2007/03/13

Frases Inacabadas

La conocía desde hacía años, pero por algún motivo nunca se había fijado en ella, al menos no del modo en que ahora lo hacía.

Quizá fue por el lugar, o por el momento o, simplemente, porque nunca antes se habían mirado a los ojos, pero de repente fue como si se hubieran conocido desde siempre. Y desde entonces, no volvería a pasar un día en que ella no estuviese en sus pensamientos.

Los meses pasaron a gran velocidad, entre secretos, miradas robadas y conversaciones inacabadas a altas horas de la madrugada. Para el resto, solo eran dos extraños que ahora se saludaban al cruzarse, pero ellos habían encontrado en el otro aquello que siempre habían estado buscando, aquello que todo el mundo busca y que solo, muy de vez en cuando, algún par de afortunados encuentran.

Sus sentimientos eran tan claros, tan profundos, que tenía miedo simplemente de pensar en ella, o de verla en una fotografía. Sabía lo que pasaría si seguía adelante y, aunque no fuera lo correcto, no podía evitarlo, no quería evitarlo. Pero tampoco sabía si aquello era real, o solo fruto del deseo de vivir una historia igual que las de las películas. Y lo que era peor, no sabía si también para ella sería algo real.

El día que las palabras y las frases inconclusas dejaron de ser suficientes decidió que debía hacer algo más, así que le escribió la canción más bonita que jamás nadie había escrito, solo para ella, solo porque necesitaba que lo supiera.

Cuando ella la escuchó, no pudo evitar estremecerse y, tuvo que agachar la cabeza para que ninguno de los presentes pudiera ver las gotas saladas que asomaban amenazantes por unos ojos más negros que el cielo de medianoche.

En ese mismo momento ella debió subir al escenario y besarle como nunca había besado a nadie en lugar de, únicamente, decirle lo bonita que había sido esa canción; ni siquiera se atrevió a contarle los recuerdos que su letra le traían o los sentimientos que le hacía sentir el oírla. Él, sin embargo, debió grabarle la canción en una vieja cinta de casette y enviado a su casa con un mensajero, no habría necesitado ni incluir flores en el envío; solo la certeza de que esa canción era solo para ella.

Pero ninguno de los dos lo hizo, ninguno fue capaz de decir más que estupideces sin sentido, aunque en el fondo ambos sabían de lo que estaban hablando. La indecisión, la incertidumbre o, tal vez solo el miedo, no les permitieron ir más allá.

Años después, el encontró la vieja canción pérdida entre su cajón de antiguos recuerdos y, mientras la escuchaba, se preguntó que habría sido de aquella muchacha a la que nunca había conseguido olvidar y pensó en que habría sido de los dos, en caso de haber utilizado algo más que frases inacabadas…

2007/03/12

ELLA QUE PASA

 
Paso que pasa
rostro que pasabas
qué más quieres
te miro
después me olvidaré
después y sólo
solo y después
seguro que me olvido.

Paso que pasas
rostro que pasabas
qué más quieres
te quiero
te quiero sólo dos
o tres minutos
para quererte más
no tengo tiempo.

Paso que pasas
rostro que pasabas
que más quieres
ay no
ay no me tientes
que si nos tentamos
no nos podremos olvidar
adiós.
 
Mario Benedetti
2007/03/06

Mas Ñajos

Para vuestro goze y disfrute he ampliado el album "De Ñajos". No es porque yo lo diga pero... ¡hay que ver lo preciosa que era yo de pequeña! XD
 
Por cierto, al loro la del parque de atracciones, porque aunque no lo parezca... alvaro es la niña del medio!!! jejeje
 
Si alguien quiere aparecer en el album solo tiene que enviarme una foto ;)
2007/02/27

De vuelta de Tunez

Bueno despues de semanas sin asomarme por aqui... he vuelto!!! Y no solo de forma metafórica, tambien he vuelto de Tunez de viaje de fin de curso, como muchos ya sabréis. Ha estado genial, hemos pasado 3 dias recorriendo el desierto por el sur y otros 4 en el norte en la zona de playa. Es un pais genial, lo he pasado de puta madre regateando al comprar, soy una fiera, (aunque al final termina cansando) y escuchando los "piropos" de los descarados tunecinos. Nos decian de todo!!! Y por supuesto... bebiendo te a la menta, fumando chichas y haciendo nuevos amigos ;)
 
Cuando tenga mas tiempo ya os hare la selección de fotos para daros envidia y os dare detalles de la ruta y el viaje. De momento, solo saludar al personal, informaros de que he terminado de examenes por lo que intentare recobrar mi inspiración y que he puesto el resumen de fotos de navidades. Proximamente tendreis la 3ª entrega de las juergas universitarias, las fotos de carnaval y por supuesto las de Tunez!!!
 
Besotes.
 
PD. Por cierto una amiga desconocida pregunta que donde esta Alcolea, pues es un pueblo que esta a 18km de Ciudad Real. No es grande pero si su gente ;)
2007/01/15

+ Alcolea

 
Bueno pues ahi va una nueva selección de fotos. Esta vez de Alcolea. Concretamente son las fotos de las últimas veces que he estado por alli desde el verano (y que ha habido reportaje fotográfico claro):
 
- En septiembre en las fiestas de Piedrabuena, donde lo pasamos de puta madre. Espero que alguna vez se repita...
 
- En octubre en el puente del Pilar, que tuvimos huerta y todo!
 
- En diciembre en el puente de la constitucion: con cumpleaños y hogueras de Santa Lucia.
 
Aprovechadlas porque como dicen por ahi: ya nada volverá a ser como antes. Que buenos recuerdos...
 
Proximamente: 3ª entrega de Aquellas Juergas Universitarias y Las Navidades
2007/01/05

Propósitos para el 2007

Cada año al comenzar, uno se hace propósitos a cumplir en los próximos 365 días. En mi caso, mis propósitos del 2006 fueron, entre otras cosas, estar más centrada e ir más a clase, ser más ordenada, ponerme a dieta y hacer ejercicio y, principalmente, controlar un poco la maldad que a veces emana de mí sin yo poder hacer nada...

 Los que me conocéis sabéis que no he cumplido ninguno de ellos: 

-         No se si aprobaré pero este año no conozco ni a la mitad de compañeros de mi clase. 

-         Si vierais mi cuarto comprenderíais porque mi madre ya pasa directamente de entrar y ni hablemos de abrir el armario… 

-         En cuanto a la comida, me gusta demasiado comerme una hamburguesa o una pizza barbacoa y atiborrarme de patatas fritas. Mi barriga da fe de ello, pero ¿que le vamos a hacer? 

-         Y en cuanto a lo de ser más buena… ya lo sabéis, la maldad me corroe por dentro y si no la saco acabará por devorarme. 

Así que este año no habrá propósitos de año nuevo, porque así al menos si no los cumplo no estaré decepcionando ni a mí ni a nadie. Y si por un casual consigo alguno de ellos, ¡pues eso extra que me llevo! 

Feliz año para todos los que lo merezcan.

2006/12/13

Cuento

Érase una vez, en un lugar muy lejano donde hombres convivían con duendes, hadas y otros seres mágicos en total armonía, una hermosa princesa de largos cabellos de oro, ojos azules como el cielo y piel de porcelana, que vivía encerrada en lo alto de una oscura torre, de un apartado castillo, en medio de un espeso bosque. 

La noble doncella había vivido allí toda su vida porque, el día de su nacimiento, el rey dio una gran fiesta para celebrarlo. Invitó a todo el mundo: nobles, campesinos, hadas, gnomos, hechiceros… A todos, menos a la bruja del bosque. Ésta, al enterarse de tan notable acontecimiento, no pudo soportar la rabia y, haciéndose pasar por un hada roja que iba a realizar una ofrenda floral para la recién nacida, se introdujo en la gran fiesta y se llevó a la pequeña. 

Pasaron dos décadas hasta que los reyes dieron con el paradero de su hija menor, pero aún sabiendo donde se encontraba, no podían llegar hasta ella. El castillo donde la princesa se hallaba encerrada se encontraba en medio de un tenebroso bosque que nadie había logrado cruzar, rodeado de un extenso desierto donde diabólicas criaturas se escondían bajo sus arenas. 

Decenas de caballeros intentaron cruzar esas tierras, quedando enterrados bajo las arenas o atrapados entre las raíces de viejos y enormes árboles. Solo unos pocos afortunados lograron llegar hasta el castillo oscuro y, habiendo llegado hasta allí, fueron arrasados por las llamas del dragón que custodiaba las puertas de la gran fortaleza. 

Después de años de espera, la princesa comenzó a perder la esperanza de poder salir algún día de su prisión de piedra, pero de repente, mientras se encontraba asomada a la pequeña ventana que la conectaba con el mundo exterior, vio como un apuesto caballero se abría paso con su espada entre los últimos árboles del bosque negro y daba muerte al gran dragón sin ni siquiera tener que bajarse de su blanco corcel. 

La leyenda decía que solo el caballero digno de ser amado por la dulce dama, podría cruzar el basto desierto, atravesar el oscuro bosque, dar muerte al gran dragón y, una vez dentro del castillo, matar a la malvada bruja derritiéndola al mojarla, para finalmente llegar a los aposentos de la princesa y romper el maleficio dándole su primer beso de amor. 

El caballero era un apuesto joven de cabello oscuro y ojos negros, el mismo con el que la princesa había soñado todas las noches, su príncipe azul. Al verle entrar en el castillo, la inundó la ilusión y, mientras esperaba que subiera a rescatarla, se puso su precioso vestido rosa y se arregló su larga melena rubia. Quería estar preciosa para su amado. 

Pasaron horas y su príncipe aún no había llegado a lo alto de la torre a rescatarla. Entonces temió lo peor: la malvada bruja también había visto la llegada del príncipe y se había adelantado a sus pasos dándole muerte. 

Pero cual fue su sorpresa cuando, de repente, vio salir a su príncipe azul a lomos del blanco corcel acompañado de la bruja del bosque. 

Nadie había visto nunca a la temida hechicera y cuando el príncipe se dispuso a matarla descubrió que era una mujer de extraña belleza, con largos y rizados cabellos del color del fuego y una penetrante mirada. En ese mismo instante, el caballero se dio cuenta de que no quería vivir para siempre con una remilgada dama de buenos modales y moral recatada. La bruja era una mujer ardiente, sin pudor, con un espíritu apasionado e intenciones menos… decorosas. 

Así que pusieron rumbo al horizonte, en busca de una nueva vida donde, probablemente, no siempre serían felices pero si saborearían cada momento y vivirían experiencias inolvidables. 

En cuanto a la princesa, nunca salió de la torre. Si era cierta la leyenda, solo había un príncipe azul para ella y, para su desgracia, esta vez se lo había quedado la bruja. 

El príncipe y la bruja vivieron de maravilla y comieron tortilla. Y colorin, colorado, este cuento se ha acabado.

 

Porque las brujas también tenemos derecho a tener un príncipe azul.

2006/12/10

X (y III)

Cuando despertó el sol se reflejaba en su cara. Miró a su derecha y ahí seguía él, bocabajo y desnudo. Tenía una espalda impresionante. Se levanto, tapando su desnudez con la sábana y se vistió tranquilamente. No tenía prisa. La noche había sido maravillosa y no quería que terminara tan pronto. ¿Cómo había podido suceder aquello? 

Entonces sonó la alarma de su PDA. La miró y la apagó rápidamente, ya no necesitaba saber nada más. 

Se acercó a la cama y se recostó sobre él justo en el momento en que se estaba despertando. Ambos se miraron, ¡nunca unos ojos la habían marcado tanto como aquellos!, y sonrieron. Entonces se besaron, del mismo modo que la noche anterior bajo las estrellas y, al separarse, la mirada de el quedó clavada en la suya. 

Retiró el cuchillo de su vientre y lo limpió con la sabana. Después se marchó por la ventana. Ya no había lugar para la discreción. 

Pensó que tardaría más en volver a trabajar. De hecho pensó incluso en dejarlo, pero no fue así. ¿A quien quería engañar? Es cierto que siempre recordaría su mirada cuando cerrase los ojos. Pero, como de costumbre, no sentía remordimientos y ¡que narices! se le daba bien.

2006/12/03

Mujeres

Jane y Kate se conocían de toda la vida, juntas habían compartido todas las cosas importantes de sus vidas: sus peleas, sus alegrías, sus primeros besos, sus primeras relaciones, sus pasos a la universidad… eran las mejores amigas. 

Quizá fue por eso que no se extrañaron cuando, una tarde viendo una película en el dormitorio de Kate sus miradas se cruzaron, se quedaron en silencio mirándose la una a la otra y finalmente se besaron tiernamente. De algún modo, ambas sabían que algún día ocurriría, se conocían demasiado como para no saberlo. Desconocían si se amaban por ser amigas, o si eran amigas porque se amaban. Pero sabían que querían estar juntas para siempre. 

Nunca se sintieron culpables, ni pensaron que aquello que hacían no estaba bien. Pero lo mantuvieron en secreto durante un tiempo, como cualquier otra pareja que al principio prefiere guardarlo solo para ellos mismos, hasta que se sintieran preparadas. 

Transcurrieron un par de años y Jane y Kate seguían manteniendo su amor en secreto, a pesar de las insistencias de sus familias acerca de que iban a quedarse para vestir santos. Pero un día, mientras veían aquella misma película que la primera vez que se besaron, decidieron que ya no querían esconderlo más, que ya estaban preparadas para gritarlo a los cuatro vientos. 

Los padres de Jane se mostraron sorprendidos ante la noticia, aunque en el fondo su madre siempre había intuido que existía una relación especial entre las dos muchachas. Su padre, aparentemente más conservador, la abrazó y besó en la frente, ofreciéndole todo el apoyo que necesitase. 

Como la madre de Kate también conocía a su hija imaginó lo que se disponía a hacer y, de forma sutil, expuso el tema a su marido sin especificar que estaba hablando de su hija. Las frases más dulces que Kate escuchó fueron “esa gente está enferma”, “eso es antinatural” y “boyeras no entran en mi casa”. 

Cuando Jane vio llegar a Kate hecha un paño de lágrimas supuso lo ocurrido, la abrazó, la besó y no volvieron a hablar del tema en un tiempo. Jane no quería presionarla, pero fue ella misma la que unas semanas después decidió que no le importaba, que la quería y que se lo diría a su padre aunque tuviera que discutir horas con él o la echase a la calle. 

Llegó a casa y no había nadie. Encontró una nota en la nevera. Su padre había sufrido un infarto de miocardio y se encontraba ingresado en la UCI. Kate llegó con Jane a la sala de espera, donde la esperaba su madre. La llevó aparte y después de explicarle el estado en el que se encontraba su padre, le pidió que dejase a Jane. Su padre nunca lo aceptaría y su salud ahora era muy delicada, debía estar con él. “La familia es lo primero” dijo. 

Dos años después Kate entraba en una iglesia vestida de blanco y con un velo que le tapaba el rostro para que nadie pudiera ver lo que realmente sentía. Peter era un chico estupendo, guapo, educado y de buena familia, que su madre le presentó en una cena de navidad. Era el marido perfecto, salvo porque ella no le quería. 

Jane fue su dama de honor. Al oír a Kate pronunciar sus votos no pudo evitar que una lágrima se deslizara por su mejilla. Aunque todos la interpretaron como símbolo de alegría e incluso envidia sana. “Eres la siguiente” decían. 

Actualmente Kate sigue casada con Peter, tiene dos niñas gemelas y es una esposa ejemplar. Jane nunca se casó y se dedicó por completo a su carrera como arquitecto.

Pero, afortunadamente, siempre les quedarán esas tardes de la semana destinadas solo para “cosas de mujeres”. 

Mujer contra mujer.

2006/11/28

X (II)

Esa noche no pudo dormir, ni tampoco las que le precedieron. Tuvo que desconectar el sistema de comunicación porque cada hora recibía mensajes de reclamo, pidiendo una explicación y ordenándola que volviese a intentarlo. Si esta vez habían hecho la vista gorda con ella, es porque nunca había fallado, siempre había realizado sus misiones a la primera y decidieron darle un voto de confianza. Pero, pese a ello, no podía volver a intentarlo, no sabía porque pero siempre que cerraba los ojos recordaba aquella miraba fija en la suya. Le atormentaba el no saber porque no podía hacerlo, pero más le atormentaba el no saber porque él la había dejado escapar.

 Hacía ya más de una semana cuando, mientras estaba nadando en su inmensa piscina, sonó el teléfono. Salió del agua, se puso un albornoz de color negro y contestó. Nunca había oído su voz pero le reconoció al instante. Era él.

 ¿Cómo era posible? ¿Cómo había conseguido el teléfono de su casa? ¡Si no lo conocía prácticamente nadie! ¡Si tan siquiera sabía su nombre!

 Su voz era cálida y por su expresión se adivinaba que había recibido una buena educación. Lo único que le preguntó fue porque no le había disparado. Y ella solo le contestó que porque le había dejado marchar. Ninguno tenía respuesta. Solo que no pudieron hacer nada más.

 Cuanto más tiempo pasaban hablando más cercano le parecía, ya no solo eran sus ojos los que se anclaban en su mente, ahora también era su voz. Y entonces, recordó a un joven de ojos negros que había conocido en la facultad de química. Nunca habían hablado pero siempre se miraban y sonreían al cruzarse por los pasillos. Ella siempre pensó que algún día terminarían conociéndose. Pero de repente un día él desapareció y ella lo había olvidado. Hasta hoy.

 Pero aún existía otra duda que la intrigaba. ¿Por qué le habían ordenado matarle? Era dulce, simpático, educado… y, ¿porque no decirlo?, muy atractivo también. Pero él no tuvo respuesta para eso. Es cierto que su empresa farmacéutica le aportaba grandes beneficios, pero si es eso lo que les interesaba, les habría sido más rentable un secuestro. ¿Para que matarle?

 Al día siguiente decidieron verse de nuevo. Por primera vez en su vida, se sentía impaciente. Él la esperaba en un barco anclado en el puerto. Pasaron todo el día navegando, comieron en la cubierta y se bañaron en el mar. Durante todo el día estuvieron hablando de su vida. Aunque no mencionaron lo ocurrido en esas últimas dos semanas.

 Por la noche fueron al teatro. Había sido un día de ensueño que culminó con una cena en el gran complejo donde se había infiltrado días antes. Después de cenar tomaron champagne en una enorme terraza desde donde podían verse todas las estrellas del cielo, solo eclipsadas por las lejanas y brillantes luces de la ciudad. Entonces volvieron a mirarse a los ojos del mismo modo que la primera vez que se vieron y se deshicieron en un apasionado beso.

 En la cogió en brazos y atravesando una cortina entró en su dormitorio y la arrojó sobre la cama. En segundos se habían arrancado toda la ropa, sin dejar de besarse, sin dejar de mirarse. El recorrió todo su cuerpo con las yemas de los dedos y luego suavemente con sus labios, milímetro a milímetro. Sus cuerpos sudorosos estaban totalmente fundidos. Entonces él la abrazo e hicieron el amor, como nunca lo habían hecho.

2006/11/21

X (I)

Ni una nube cubría el cielo, los rayos del sol se reflejaban en el agua azul de una piscina rodeada únicamente de blancas columnas y una valla que hace frontera entre esta y la nada. Por la altura, bien podía ser el ático de un gran rascacielos de la ciudad, pero la paz que allí se respiraba era imposible de imaginar entre tanto ruido y contaminación. Solo allí era capaz de relajarse y desconectar. Cuando se sentía agobiada solo tenia que asomarse a aquella terraza en mitad del bosque desde la cual podía ver toda la costa y solo en aquel momento se sentía realmente libre.

 Allí tumbada, saboreando su martín seco, se puso a repasar el trabajo de la noche anterior: había sido impecable. Ni siquiera necesitó hacer uso de ningún tipo de violencia, además ese no era su estilo, ella prefería trabajar de forma discreta y, en caso de no poder hacerlo, prefería emplear la persuasión. La violencia solo era para casos extremos. En esta ocasión, únicamente le bastó con sonreír a un portero, que le dio las llaves del apartamento desde el cual tenía visión directa del de su “encargo”. Fue sencillo, silencioso y bastó con un disparo en la sien para ejecutar su misión.

 Con toda seguridad, no era el trabajo más decente del mundo, pero tampoco las victimas de sus encargos lo eran, por lo que rara vez sentía remordimientos. Además, le permitía vivir como lo hacía y ¡que narices! se le daba bien.

 Después de darse un chapuzón y tomarse una cena ligera, que consistía básicamente en una ensalada, se fue a la cama. Llevaba más de 24 horas sin dormir.

 Cuando las primeras luces del alba comenzaron a entrar a través de las cristaleras de su dormitorio sonó la alarma. Pero no se trataba del despertador. Eran las instrucciones de su nuevo trabajo. A veces los trabajos se planificaban con semanas de antelación, pero otras veces desconocía la identidad de sus víctimas hasta el mismo momento de encontrarse frente a ellas. En este caso, era un trabajo ya preparado, pero le faltaban los últimos detalles que recibió al instante en su PDA, junto con los datos del afortunado.

 Enfundada en un traje negro de falda y chaqueta se introdujo en el complejo haciendo uso de una falsa identidad y una llamada de recomendación, también falsa. Una vez dentro, le fue sencillo escabullirse de los controles con la excusa de ir al aseo y gracias a los planos que le habían proporcionado llegó a la ventana de la biblioteca de su objetivo sin ser vista por ningún guardia ni cámara de seguridad.

 Antes de entrar, puso el silenciador a su Walter PPK de 9mm y observó el cuarto a través del cristal. Era fácil, se encontraba sentado de espaldas a la ventana en una butaca de cuero negro. No la vería entrar, solo tenía que acercarse silenciosamente, como solo ella sabía, realizar un disparo limpio y salir por donde había entrado. Según su información, su objetivo leía todos los días durante dos horas sin que nadie le interrumpiese, así que tendría tiempo suficiente para salir por la puerta principal sin levantar sospechas.

 Justo cuando se encontraba detrás de él y se disponía a dispararle, la butaca se giró y se encontraron frente a frente, a escasos 50cm. En cualquier otra situación, lo habría ejecutado igualmente, podía hacerlo, el no estaba armado. Pero esta vez fue distinta, se quedó paralizada, ambos lo hicieron. Sin saber porqué, se miraron a los ojos y no fueron capaces de realizar ninguna acción, ella no pudo matarle y el no pudo pedir auxilio. No pudieron o no quisieron…

 Tras varios minutos mirándose fijamente en silencio, consiguió reaccionar y se marchó sin decir nada, por donde había venido. Extrañamente, pudo salir por el vestíbulo sin que nadie lo evitase y nadie la siguió de vuelta a casa. La había dejado escapar. Pero, ¿por qué?

2006/11/20

VICEVERSA

Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte.
 
Tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte.

Tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte.

O sea,
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.
Mario Benedetti
2006/11/01

Fotos de París

 
Por fin, obedeciendo a la petición popular (o más bien a la de 2 o 3 personas) he realizado la publicación de las fotos del viaje que hice a París en septiembre, con mi hermana, el Chule, la Ani y la Bea. Espero que aprecieis la selección aunque no sean fotos profesionales, porque me ha llevado una tarde entera hacerla y subirla. Cabe destacar que son 255, pero es que había mas de 900!! Y que si os hartais de ver siempre las mismas caras... es que sólo eramos 5, ¡que le vamos a hacer!.
 
Espero que disfruteis tanto viendolas como yo disfruté haciendolas.
 
PD. que se admiten comentarios (aqui comentarios generales Jaime, los concretos en cada foto :p) y también de las fotos del verano, que aunque no puse entrada en el blog muchos ya las habeis visto ;)